• EL GRAN ELECTOR

    Carlos Corach había imaginado que Carlos Menem , una vez que dejara la presidencia, se convirtiera en un “king maker”, como llaman los norteamericanos e ingleses a aquellos políticos que al borde de su retiro dejan un sucesor. No pudo ser. El mismo papel jugó Eduardo Duhalde en su forzada salida del poder aunque con mayor éxito, a pesar que hoy se arrepienta de ello. Luego de tratar de convencer sin éxito a Carlos Reutemann y concluir que José Manuel De la Sota no movía el amperímetro nacional, finalmente se decidió por Néstor Kirchner y el patagónico llegó a la Casa Rosada. A su vez, éste bendijo a su mujer…