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CRISTINA: FUENTE DE TODA RAZON Y JUSTICIA

CFKYPF

Cristina Fernández de Kirchner volvió a convertir su atril en el patíbulo de la Nación. Desde allí, desarrajó su enojo contra Marcelo Bonelli utilizando el mismo mecanismo anteriormente ensayado con el Señor Saldaña, el empresario inmobiliario José Toselli o el “abuelito amarrete” que quería regalarle U$S 10 a su nieto.

La Presidenta pidió que se aprobara una Ley de Etica para el ejercicio del periodismo, basándose en que si los funcionarios, debido a que administran fondos públicos, están obligados a regirse por ella; lo mismo deben hacer los periodistas por utilizar la información pública. A todas luces un análisis paupérrimo en el que ambos extremos sólo tienen en común el concepto de lo público. Pero inclusive hasta mal utilizado porque, justamente, el trabajo del periodismo es hacer público aquellos hechos que no lo son y que el poder se empeña en ocultar. Nada más alejado del concepto de información pública.

El “pecado” que cometió Bonelli fue revelar que Miguel Galluccio, el CEO de YPF, había amenazado con su renuncia como consecuencia de la firma del Decreto que regula todo el negocio petrolero. Galluccio se habría molestado porque nadie le avisó de la iniciativa, mientras trataba de tentar a potenciales inversores de apostar en la petrolera. La Presidenta resumió todo en que Bonelli había actuado por despecho porque “no le habían renovado el contrato”, aunque no dio demasiadas especificaciones. Involucró a un socio del periodista y a su mujer, que según el mismo Bonelli daba clases de inglés en la compañía. Un reduccionismo que jamás aclara nada y se utiliza como mecanismo para crear una realidad que solo es habitada por ella. La Presidenta dio la impresión de querer explicar que Bonelli recibió dinero espúreo para escribir sobre determinadas cuestiones vinculadas con la petrolera, lo extraño es que también dijo que sobre ese supuesto “servicio” había facturas. Nada terminó por quedar claro, pero de lo que sí no quedan dudas es que a la Señora Cristina Fernández le molestó una nota periodística.

En países que han alcanzado una mayor grado de civilización que la Argentina, los periodistas son desmentidos por los gobiernos y no se los ejecuta en una plaza pública; aunque dicha ejecución se trate sólo de un acto virtual como en este caso. La Presidenta cree que el resto actúa por despecho y por venganza cuando no se es parte de algún grupo desestabilizador que jamás identifica. Es probable que se deba a que es ella la que actúa guiada por despecho y por un enojo que cada vez la hace aparecer más alejada de la realidad.

QUEREMOS PREGUNTAR

queremospreguntar

(19/May/2012) Hace cerca de una semana, Jorge Lanata tuvo la generosidad de juntar más de cien periodistas que decidimos firmar una iniciativa para que el gobierno celebrara conferencias de prensa. Todos los que participamos, de una enorme diversidad de medios, somos simplemente periodistas. Ni militantes, ni soldados, ni independientes, ni cualquier otro de los aditamentos que se usan en la actualidad para aclarar si estamos de un lado o del otro. Nada. Periodistas a secas, que es como debe ser.

Los periodistas buscamos hechos y muchas veces opinamos sobre ellos, pero no los inventamos, ni los negamos ni tampoco cobran validez o no por quién los haya producido. El instrumento esencial para descubrir esos hechos no es otro que preguntar. No hay ningún misterio,  es tan simple pero a la vez tan complejo como esto. Mal que le pese al gobierno el gobierno sigue siendo el nexo entre el poder y el pueblo. No es ésta una particularidad de la Argentina ni de estos tiempos, es así desde siempre y en especial desde que la democracia como sistema de gobierno ha dejado de discutirse.

PERIODISTAS TRABAJANDO

(31/03/12) Un grupo de periodistas, entre los que me encuentro, decidió reclamarle al Jefe de Gabinete Juan Abal Medina que el gobierno brinde conferencias de prensa verdaderas. Algo que no es ni más ni menos que los funcionarios, Crisitina Fernández de Kirchner incluida respondan preguntan y puedan repreguntar. Nada del otro mundo en cualquier país democrático y civilizado, pero algo que en la Argentina de estos tiempos tiempos parece imposible. A este reclamo, que puede leerse más abajo, Abal Medina respondió que algunos “endiosan determinado tipo de metodología simplemente para molestar”. No, no se trata de molestar aquello que mueve a un periodista a hacer preguntas que muchas veces resultar incómodas; pero sí de cuestionar que no es ni más ni menos de la misión del periodismo en cualquier parte del mundo. Eso es todo.

LA NOCHE QUE GANO EL SILENCIO

longo(14/3/2012) – Alberto Fernández estaba siendo entrevistado por Marcelo Longobardi. El ex Jefe de Gabinete era duro con la Presidenta y la acusaba de mentir sobre el anuncio de la derogación de la llamada Ley de Convertibilidad. Explicaba que en realidad lo que derogó fueron las dos reformas que el propio Kirchner le había introducido a esa ley para garantizar el circulante con reservas. Eran las 23.04 y de golpe, abruptamente, aparece la sigla del C5N y mandan la tanda. Las redes sociales explotaron. En Twitter los hashtags, que rápidamente ganaron en popularidad, fueron #LongobardiCensurado, #CensuraenC5N y #C5Ncensura. Pero todo se puso peor cuando las sospechas se convirtieron en certezas luego de los tweets que escribió Alberto Padilla, ex periodista de la CNN que estaba invitado al programa de Longobardi y directamente no pudo salir al aire porque su bloque estaba pautado luego del reportaje con Fernández.

Padilla arrancó a las 23.36 con su primer twit que decía: “Sres: Fui testigo presencial de la represión a la prensa en Arg. Sacaron del aire a Longobardi por orden de la Pres Kirchner”. Doce minutos más tarde publicó el segundo: “Fui testigo que sacaron del aire a Longobardi por orden directa del Ministro DeVido luego de declaraciones del periodista Jorge Icaza”. Eran las 23.36  y en C5N Nicolás Magaldi trataba de pilotear la situación de la mejor forma que podía. Un síntoma sutil de lo que ocurría, Magaldi es un fanático de su Ipad y constantemente convoca a la gente a que participe a través de las redes sociales, anoche ni la abrió. A las 23.50 Padilla atacó de nuevo a golpe de Tweeter: “Lo siento mucho por Uds mis Hermanos Argentinos. Espero al menos la prensa retome mañana el tema a profundidad. Yo no los dejaré solos”.

Los Twits de Padilla eran retwiteados una y mil veces. Decía que había sido Julio De Vido el que había llamado a C5N para que sacaran el programa del aire. Muchos decían que el caso de censura explícita se debía a los dichos de Alberto Fernández que estaba haciendo revisionismo histórico del kirchnerismo. En cambio, otros sostenían, y el mismo Padilla entre ellos, que el levantamiento del programa de Longobardi se debía a la intervención de Jorge Asís; que fue el primer periodista en escribir sobre el escándalo Ciccone Boudou. Asís no se privó de nada y entre ironías deslizó que probablemente la senadora Beatriz Rojkes de Alperovich termine segunda en la línea presidencial.

A la una de la mañana, cuando Magaldi terminó de conducir su segmento, que hay que decirlo el hombre resistió estoicamente, mandaron la primera entrega de Ese Amigo del Alma –el micro de Lito Vitale- y después la tanda. Habían pasado algunos minutos de la una de la mañana y se suponía que el canal emitiría la repetición del programa de Longobardi. Y sí…empezó Longobardi hablando una vez más de l que le pasó a Baby Etchecopar pero a los diez segundos…tanda otra vez. Avisos, avisos…aparece Tomás Bulat con un programa grabado. Para que quede claro, Marcelo Longobardi fue censurados dos veces en un mismo día.

Pero si la situación ya era muy grave, lo peor sucedió hoy por la mañana. Marcelo Longobardi comenzó su programa en Radio 10 como si nada hubiera sucedido. Era una situación paradójica porque mientras en Mitre Nelson Castro entrevistaba a Padilla y contaba el caso de censura, Longobardi hablaba de deportes con su columnista. Sí, un disparate propio de la Argentina de estos tiempos. Al final Daniel Hadad, uno de los accionistas de la emisora salió al aire junto con Alberto Fernández, González Oro y el propio Longobardi. En síntesis, Hadad explicó que todo se había tratado de un exceso de rigor en los horarios y como Longobardi se había pasado cuatro minutos lo sacaron del aire. “Fue un exceso de formalismo”, afirmó Hadad y además agregó que el conductor no usa “cucaracha” que es el auricular pequeño que se utiliza para recibir indicaciones del director y de la producción y no sabía que se había pasado del tiempo del programa. Un argumento muy poco creíble, cuando la semana pasada Longobardi terminó su programa a las 23.30 y nadie lo sacó del aire. Por otra parte, tenía previsto un bloque más luego del reportaje con Fernández que era aquel en el que iba a participar Padilla. Cualquier periodista con un mínimo de experiencia en radio y televisión es perfectamente consciente de los tiempos use o no cucaracha.

En la puesta en escena de Radio Diez, a nadie pareció darle importancia a los dichos de Padilla en Twitter ni en las numerosas entrevistas que concedió contando lo sucedido en el piso de C5N entre ellos FM Identidad. Pr su parte,  Alberto Fernández en Radio Mitre dijo que era “muy penoso” lo que había ocurrido. “De repente veo que Longobardi se levanta mal, nervioso y vino la producción a explicar. La producción explicó que hubo llamados de funcionarios del gobierno pidiendo el levantamiento del programa y una orden de la dirección disponiendo el levantamiento”, declaró Fernández que calificó el hecho de “lamentable” y “patético”. No cabe duda que la aclaración puesta e marcha por Daniel Hadad fue peor y sembró más sospechas acerca de lo que había ocurrido.

El testimonio del ex Jefe de Gabinete y el de Alberto Padilla no dejan lugar a dudas que se trató de un acto de censura liso y llano. Por eso, en ese contexto la puesta en escena que se puso al aire por Radio Diez a modo de aclaración; estuvo muy lejos de dejar de lado las sospechas de lo que pasó en el estudio de C5N y más bien las acrecentaron. Es un hecho de enorme gravedad, si verdaderamente las cosas ocurrieron como lo cuentan Fernández y Padilla. Que funcionarios del gobierno llamen a un canal de televisión para levantar un programa del aire es una cuestión tremendamente seria en una democracia, pero lo peor es que todos creen que este gobierno es muy capaz de hacerlo. Pero también es muy grave que los responsables de ese medio accedan a hacerlo y corresponde preguntarse cuáles son las razones que se esconden para que la dirección de un canal soporte las exigencias evidentemente espurias del gobierno. En este contesto también Marcelo Longobardi es responsable por no haber dicho lo que verdaderamente ocurrió y prestarse a la puesta en escena que en apariencia no tiene que ver mucho con la realidad. Es la misma actitud que toman muchos empresarios que agachan la cabeza ante cada apriete de Guillermo Moreno que les ordena la rentabilidad que tienen que tener sus empresas, dónde vender, qué vender o qué pueden importar o no. Desde hace muchos años siempre se dice que no son pocos los que son permeables a los “pedidos” de Moreno porque tienen varias cosas que les conviene que sigan en las sombras. ¿Ocurrirá lo mismo en este caso?

Marcelo Longobardi es un periodista prestigioso que todas las mañanas conduce el programa más escuchado del prime time de la radio. No es un improvisado y no es la primera vez que le ocurre algo similar, aunque hay que decir que en otras oportunidades no había ocurrido con la brutalidad de ahora. Siempre lo explicó de frente y lo denunció. ¿Por qué razón en esta oportunidad cambió de actitud? No podía ignorar lo que había sucedido la noche anterior y en la madrugada; ni tampoco con los mensajes que seguramente recibió por parte de sus oyentes. Sin embargo, no dijo nada, se mantuvo en silencio y sólo habló del tema con las disculpas que Daniel Hadad le pidió a Fernández. Nada de lo que sucedió en Radio Diez esta mañana fue creíble y en realidad, más allá de las palabras y los argumentos que se dieron, lo cierto es que se impuso el silencio. El silencio que quiere Cristina Fernández de Kirchner, porque los que hablan y escriben aquello que le disgusta son nazis. Una comparación odiosa, fuera de lugar y principalmente peligrosa viniendo de la boca de una persona que desde hace mucho tiempo se acostumbró a hablar sola rodeada de los aplaudidores de siempre.

Ganó el silencio, perdió la libertad de expresión y la Argentina es un país un poco menos civilizado. A esta altura de los acontecimiento seguramente veremos cosas peores.

AHORA LUIS SIRI DICE QUE NEGOCIABA SU INDEMNIZACION. POLEMICA EN CONTRAPUNTO.

Grabado-Luis-Siri-representantes-AGR_CLAIMA20110403_0133_9Luis Siri, el delegado sindical que bloqueó la planta de impresión de Clarín concedió una entrevista a Contrapunto (FM Identidad 92.1) , luego de la cámara oculta que lo grabara solicitando más de $ 3 millones. Esta suma “compraba tranquilidad” según los dichos del propio Siri que fueron registrados en la grabación. El sindicalista hizo alarde de la capacidad de daño que tiene y la empresa lo denunció por extorsión.

El diario Clarín publicó que la fiscal de instrucción Marcela Sánchez, imputó al sindicalista en una causa por extorsión a partir de la denuncia realizada por el Grupo Clarín. En su requerimiento, según el diario, “la fiscal consigna que ‘Siri fijó el monto de su reclamo (personal) en $3.150.000 a fin de acordar su desvinculación. El imputado refirió que en caso de no darse una acogida favorable a la indemnización por él pretendida, gestionaría el bloqueo de la empresa’ ”.

El reportaje con Siri en Contrapunto fue intenso y el delegado no ahorró acusaciones a este periodista al que acusó de vago, entre otros descalificativos. A diferencia de lo que dice en la cámara oculta realizada por Clarín, donde dice que si los ejecutivos del holding toman el conflicto como una cuestión gremial se equivocan; en Contrapunto declaró que el dinero que le reclamaba al abogado de AGR era su pretensión en concepto de indemnización. Una contradicción sustancial entre sus dichos registrados por la cámara oculta, que se negó a escuchar durante el programa, y la versión de los hechos que ahora dio en Contrapunto. Parece ser que Siri no se pone de acuerdo si su pedido de más de $ 3 millones obedecía a cuestiones políticas o sólo reclamaba su indemnización. En la cámara oculta Siri parece desmentir la versión que dieron varios funcionarios del gobierno, que siempre intentaron encuadrar el bloqueo del diarios Clarín en un conflicto gremial.

Escuchá la polémica con Luis Siri en Contrapunto (FM identidad 92.1)

 

CUANDO EL SILENCIO NO ES SALUD

0903_mariotto_g.jpg_1121220956 El proyecto de ley de radiodifusión avanza en el Congreso. El oficialismo quiere que reciba una discusión express y la oposición pretende frenarlo hasta después del 10 de diciembre para que sea tratado por el nuevo Congreso. El matrimonio pretende que sea aprobado en dos semanas, cuando desde su lanzamiento como anteproyecto pasaron seis meses. El gobierno mismo fue quien relativizó la iniciativa al blandirla como parte de su estrategia contra el Grupo Clarín de quien era “socio” hasta hace algún tiempo. Una vez más el gobierno y sus aliados ensayan convertir la discusión en un exponente más de maniqueísmo local, en donde el que defiende el proyecto está a favor de la democracia y el que lo ataca defiende los monopolios encarnados por Clarín. El gobierno vuelve a poner esta discusión como la madre de todas las batallas.

Los Kirchner siempre terminan enredados en sus propios dichos. “No debe confundirse libertad de expresión con libertad de extorsión”, dijo la Presidenta por cadena nacional sin mencionar explícitamente a los destinatarios de la acusación. Ayer, el empresario mendocino Daniel Vila respondió acusando directamente al gobierno de ser extorsionadores cuando reveló las presiones de la Casa Rosada, desde donde “piden que se despida a tal o cual periodista”. Una acusación por cierto grave sobre la que Vila debería explayarse. Es difícil confiar en un gobierno que ha hecho del enfrentamiento su principal herramienta para construir y acumular poder. Un gobierno para quien el consenso sólo sirve para declamarlo pero nunca para ejercerlo, que ha presionado para correr a periodistas molestos y que ha distribuido la pauta publicitaria oficial premiando a los amigos y como instrumento de presión para los críticos. Es difícil pensar que el matrimonio presidencial está detrás de una ley que multiplique las voces, cuando su ex chofer, en relación, ejerce un peso mayor en Santa Cruz que Clarín en todo el país. Es evidente que los antecedentes de Néstor y Cristina no les juegan a favor.  

Cualquier ley de radiodifusión termina por regular el derecho constitucional de difundir las ideas por la prensa como sostiene la Constitución, y el derecho de la sociedad a acceder a la información y elegir por quién quiere ser informada. Por eso, la directriz de cualquier proyecto siempre debe ser la interpretación amplia de ambos derechos. ¿Este proyecto va en esa dirección? Por lo menos es lógico tener sospechas cuando el proyecto prevé que el Poder Ejecutivo designará a cinco de los miembros de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, mientras que el Congreso sólo “propondrá” al Ejecutivo a dos representantes; es decir que el gobierno puede rechazar esa propuesta. Hay una diferencia muy grande entre designar y proponer, en la integración de la autoridad de aplicación el Ejecutivo “designará” cinco miembros, mientras que el Congreso le “propondrá” al primero dos miembros. Además, cabe señalar que dicho organismo de control dependerá de la Secretaría de Medios que a su vez depende de la Jefatura de Gabinete; es decir que todos pasamos a depender de Aníbal Fernández y entre sus facultades podrá “adjudicar y prorrogar, en los casos que corresponda, y declarar la caducidad de las licencias, permisos y autorizaciones, sujeto a control judicial pleno y oportuno, incluso cautelar” y también tendrá facultades para realizar adjudicaciones directas. Es muy peligroso que el Poder Ejecutivo tenga tanto poder, que en definitiva redundará en quién podrá hablar y quién deberá callar. En ningún caso sería republicano y democrático que el gobierno de turno ostente esta facultad, pero es, por cierto preocupante, que este gobierno impulse una iniciativa de estas características al que le sobran episodios de arbitrariedad y desprecio hacia la prensa independiente, en este sentido los ejemplos sobran. Una visión más democrática indicaría, por lo menos, que la integración de la Autoridad de Aplicación fuera exactamente al revés y que la mayoría de sus miembros fueran designados por el Poder Legislativo. Tampoco se comprende cuál es la razón por la cual el estado debe contar con el 33 por ciento de las frecuencias. En el artículo 57, referido a los medios de radiodifusión sonora (radios),  hay otra particularidad que por lo menos es anacrónica: “Como mínimo el TREINTA POR CIENTO (30%) de la música emitida deberá ser de origen nacional, sea de autores o interpretes nacionales, cualquiera sea el tipo de música de que se trate por cada media jornada de transmisión…debiendo además asegurar la emisión de un CINCUENTA POR CIENTO (50 %) de música producida en forma independiente donde el autor y/o interprete ejerza los derechos de comercialización de sus propios fonogramas mediante la transcripción de los mismos por cualquier sistema de soporte teniendo la libertad absoluta para explotar y comercializar su obra”. Parece que la concepción es que la música nacional debe entrar a presión, esto no es nuevo ya se hizo en otras épocas y el resultado fue lamentable. Pero hay más, el artículo 59 declara: “Los licenciatarios de servicios de televisión abierta o por suscripción deberán exhibir en estreno televisivo en sus respectivas áreas de cobertura, y por año calendario, SEIS (6) películas nacionales, pudiendo optar por incluir en la misma cantidad hasta TRES (3) telefilmes nacionales, en ambos casos producidos mayoritariamente por productoras independientes nacionales, cuyos derechos de antena hubieran sido adquiridos con anterioridad a la iniciación del rodaje”. Es casi desopilante. Es decir que el licenciatario de un canal de televisión estará obligado a leer el guión de la película antes que se empiece a rodar, y si le parece que la película será buena adquirir los derechos. Se puede clavar porque la película termine siendo un estará obligado a emitirla, o si es resultó un éxito de taquilla el que se perjudicará es el productor porque habrá vendido sus derechos más bajos de lo que podría haber obtenido. habría más para mencionar, pero estos ejemplos hablan por sí mismos.

En una democracia una ley de radiodifusión es una norma de fondo porque reglamenta derechos constitucionales fundamentales, por eso no sirve que una u otra postura termine imponiéndose por una docena de votos. Es necesaria una discusión larga que traiga aparejado el logro de un consenso sólido y perdurable en el tiempo. Pero la visión del gobierno es diametralmente opuesta, la quiere ahora porque está en guerra con el Grupo Clarín y con cualquier otra expresión que pretenda cuestionar sus deseos. No pretende multiplicar las voces, sólo le preocupa multiplicar la suya. La ley podrá aprobarse pero tarde o temprano será revisada y modificada debido a la porfía del kirchnerismo de adelantar el parto.

La tensión que ha generado este proyecto quedó e evidencia hoy en el plenario de las comisiones de Presupuesto, Libertad de Expresión y Comunicaciones. Mientras el titular del COMFER, Gabriel Mariotto, intentaba explicar los alcances de la iniciativa hubo agresiones, empujones y un asesor de la diputada Victoria Donda insultó a la diputada Graciela Camaño. Fue el inicio de un trámite sinuoso para tratar un proyecto cuyos alcances todavía son difíciles de entrever en toda su magnitud.