• POMPA Y CIRCUNSTANCIA

    Dos mil cuatrocientos millones de personas en 180 países siguieron minuto a minuto el casamiento de William y Kate, la boda del siglo como fue bautizada por la prensa mundial y con la que la monarquía británica pretende reinventarse a sí misma. Las crónicas hacen hincapié en los momentos de menor rigidez que el futuro Rey del Reino Unido fue capaz de llevar adelante con el rígido protocolo victoriano, como para mostrarse como un simple mortal; una persona normal que, como se sabe, es una rareza en la realeza europea y toda una excepción en la británica. Pero un camino que fue allanado por su madre la fallecida Lady Di.…