• Y TODO POR UN YUYO

    La reunión entre el gobierno y el campo duró una hora y media. La reunión entre el gobierno y el campo terminó mal. Minutos antes de este nuevo fracaso, Cristina Fernández de Kirchner había dicho que es “mejor negociar que pelear”. Sus palabras no se condicen con los hechos de su gobierno. Una vez más, el gobierno decidió esquivar la discusión de las retenciones móviles y diferir el tema para la semana que viene. Pero después de setenta y tres días de conflicto esta decisión revela una módica estrategia política, más cercana a los orgullosos heridos que de los verdaderos hombres de estado. No cabía duda que en la reunión…

  • EN UN MUNDO DE APARIENCIAS

    El gobierno y el campo se encuentran dispuestos a retomar las negociaciones. Se prevé que desde el lado oficial se sentarán dos Fernández, Alberto y Carlos –que es el ministro de economía por si el lector no lo ubica bien-, del otro los cuatro miembros de la mesa de enlace. Más allá de los temas que figuran en la agenda, hay una cuestión que preocupa a ambos bandos: cómo cerrar un acuerdo y parecer el ganador de la contienda. En este punto ya no importa si se es o no el triunfador, es más importante parecerlo que serlo. En la lógica del kirchnerismo no existe la posibilidad de perder, ni…

  • UNA SEMANA DECISIVA

    El gobierno comienza una semana clave, tal vez la más importante desde que Cristina Kirchner es Presidenta. El campo analiza levantar el paro antes de lo programado, para no seguir desaireando el diálogo propuesto por el gobierno y volver a la mesa de negociación; pero también porque los dirigentes entienden que la sociedad reclama que de una vez por todas se resuelva el conflicto, que ya lleva más de dos meses. Pero para que el diálogo sea verdaderamente fructífero, el gobierno deberá negociar en serio y respetar los acuerdos ya firmados y los que se vayan a rubricar. Ahora, no hay margen para que Guillermo Moreno, por orden de Néstor…

  • A PONER LA MESA

    Las palabras de ayer de Cristina Kirchner han generado un marco propicio para volver al diálogo, nadie que quiera ser ecuánime puede negar esto. El silencio que mantuve Néstor Kirchner ha contribuido de manera clara a distender el clima enrarecido que se había gestado desde que el diálogo entre el gobierno ye l campo se truncó. Sin embargo, los ruralistas están desconfiados y quieren señales muy claras de parte del gobierno para levantar la medida de fuerza. Mario Llambías, titular de Confederaciones Rurales Argentinas dijo: “Acá tiene que haber señales claras y muy públicas. Se quisieron disfrazar cosas y a nosotros nos llevó a un enfrentamiento por querer clarificar las…

  • ¡AL ATAQUE!

    Luis D’Elía salió con los tapones de punta, anunciando que las organizaciones sociales preparan un plan en contra de la protesta del campo. «Queremos debatir con las elites y poderosos del país, que facturaron 20 mil millones de dólares, y hoy generan desabastecimiento e inflación vamos a elaborar respuestas para estar preparados, contra el paro, lock out patronal, que profundiza y endurece sus términos», explicó ante los medios de comunicación a quienes acusó de preparar un golpe de estado. Además, reveló que están estudiando la posibilidad de trasladarse a Gualeguaychú, centro neurálgico de la protesta rural donde reina Alfredo De Angeli, con la intención de juntar unas 30.000 personas para…

  • EL PRIMER OPOSITOR

    El dirigente Alfredo de Angeli se convirtió en el virtual jefe de la oposición, lo que demuestra que los partidos políticos siguen perdiendo y van rezagados detrás de los dirigentes sociales.Las brutales definiciones de De Angeli chocan la dialéctica pseudo ideológica del gobierno, cuyos funcionarios son expertos en chicanas y finos esgrimistas de un lenguaje acotado; pero que parecen haber olvidado hace mucho que la política es una autopista para encontrar soluciones que mejoren la vida del pueblo.El gobierno sigue dilatando las negociaciones. Hoy debían reunirse con los dirigentes agropecuarios para tratar el tema del trigo. El encuentro estaba pautado para las cinco de la tarde, pero a las tres…