El día de la marmota

El flamante gobierno de Alberto Fernández decidió subir las retenciones al campo, reinstaurar la doble indemnización por despido sin causa por el término de ciento ochenta días y está en estudio gravar las compras de los argentinos en el exterior: vuelve el dólar turista recargado. No solo eso, sino que también se evalúa incrementar el impuesto a los bienes personales de argentinos con fondos depositados en el exterior.

La primera conclusión es que Fernández no tiene ninguna medida novedosa para combatir la crisis que heredó de Mauricio Macri. La única solución que su gobierno tiene para ofrecer es una suba de impuestos para que paguen más los que ya están pagando, sofisticar un poco más el cepo como en su momento hizo Cristina Fernández de Kirchner y tratar de de frenar la suba del desempleo impidiendo que  las empresas reduzcan sus planteles; como si echaran gente por placer y no debido a la recesión económica.

En la campaña, el presidente había dicho que no tenía sentido reinstaurar la doble indemnización por despido y días atrás se había dejado trascender que tampoco se desdoblaría el mercado cambiario. Así, surge la segunda conclusión, Alberto Fernández no tiene ningún prurito en decir una cosa y hacer exactamente lo contrario. Una escuela política inaugurada por Carlos Menem, reeditada por Néstor Kirchner y exhumada por Alberto Fernández.

La tercera conclusión es más que todo una pregunta: ¿Era necesario re patriar a Martin Guzmán desde los Estados Unidos para tomar estas medidas? Cualquier economista del peronismo sin los oropeles académicos de Guzmán podría haber hecho lo mismo.

Sólo cuatro días le bastaron a Alberto Fernández para demostrar que su gobierno será un gran Deja Vu. Es difícil no pensar que en esta línea el cuarto gobierno kirchnerista no vaya a colisionar de frente con el campo y con la clase media. Y probablemente con algunos medios también.

En su primera conferencia de prensa, el ministro de economía Martín Guzman había asegurado que en el 2020 no había lugar para un ajuste porque se corría el riesgo de profundizar la recesión. «Tenemos que evitar una mayor contracción económica», anunció. Lo que no dijo fue que el ajuste una vez más recaería sobre el sector, al igual que sucedió durante el gobierno de Mauricio Macri. El Estado no va a poner su parte en el plan de «solidaridad y reactivación productiva»; tal como el jefe de gabinete ha bautizado al proyecto de ley ómnibus que será enviado al Congreso. Los gobierno cambian pero la lógica sigue siendo siempre la misma, que el sector privado de haga cargo de los desajustes provocados por las nalas políticas, En este caso no hay diferencias ideológicas ni partidarias.

El gobierno decidió  tomar medidas que se implementaron en el pasado y que no resolvieron los problemas por los cuales se las instrumentó. ¿Bajó el desempleo? ¿Aumentaron las reservas? ¿Se desarrolló el campo, el sector más competitivo del país y el que puede generar dólares a mayor velocidad? La respuesta es no, una y otra vez. La Argentina empezó a vivir el Día de la Marmota, esa excelente película protagonizada por Bill Murray que encarnaba a un meteorólogo que vivía una y otra vez el mismo día.

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    2 Comments

    • Norap Capuano

      Excelente Martin y si….mas de lo mismo …mas de lo ya vivido…por eso te dije en mi comentario de grupo QUE NO LES CREO…QUE VIENEN REDO BLANDO FUERZAS HASTA CON EL PERIODISMO
      VOS CUIDATE DESPUES DE LOQUE YA SE VI VIO Y JUSTO QUE TE ESTOY ESCRIBIENDO ESTOY VIENDO QUE EN PLENO PUERTO MADERO MATARON A UN TURISTA INGLES EN EL LUGAR SUPUESTAMENTE MAS CUSTODIADO DE BUENOS AIRES
      AHI VIVIA HASTA HACE DIAS ALBERTO FERNANDEZ….TAMBIEN VIVIA ALBERTO.NISMAN….

    • Maria Del Carmen Ratti

      Parece mentira como lo defendiste en tu columna anterior, hablando de sus «bondades», para darte cuenta en cuestion de dias, que es la misma basofia de antes, con otro nombre!

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