Argentina crece

El encuentro entre el presidente en ejercicio  Mauricio Macri y el presidente electo Alberto Fernández, al día siguiente de las elecciones, es uno de esos hecho que “a priori” pueden parecer un detalle sin demasiada relevancia. Una foto para los diarios y listo; casi un remesón de la campaña recientemente terminada. Pero es más que eso. Implica el broche final de un proceso electoral que fue ejemplar. Por supuesto que ese tránsito no fue sencillo, pero en política nada lo es y menos cuando lo que se disputa es el poder. Hubo chicanas, agresiones de un lado y del otro pero nada fuera de lo que ocurre en cualquier campaña. Acusaciones y hasta amenazas con tonos destemplados, pero al final los adversarios entendieron que con el resultado puesto lo que importaba era el país.

La Argentina consiguió algo que no es poco, todos los que votaron el domingo  saben que será presidente el candidato que obtuvo más votos y eso no es algo menor. Algo que parece muy simple y obvio. Sin embargo,  no lo es especialmente si nos detenemos en ver qué sucede en la región. Habrá irregularidades en  algunas mesas y se discutirán la validez de algunos cientos de votos, pero en términos generales nadie duda que Alberto Fernández es el próximo presidente de la Argentina. No fueron los jueces que lo dijeron, simplemente es el reflejo de la voluntad popular, más allá de las preferencias políticas de cada quien.

Si se analizan los resultados del domingo sin apasionamientos puede concluirse que la sociedad votó en forma racional y equilibrada. Juzgó que los cuatro años del gobierno de Mauricio Macri no fueron los que esperaba y los resultados así lo demuestran. Los votantes decidieron que Mauricio Macri no merecía ser premiado con la reelección.

Los argentinos buscaron un cambio y en el menú electoral se inclinaron por las propuestas del neo kirchnerismo encabezado por Alberto Fernández. Pero no le dieron un cheque en blanco, ubicaron a Juntos por el Cambio en la oposición es decir para ejercer el  control al futuro oficialismo. Así se desprende de la próxima conformación de las cámaras del Congreso, algo que también revela que el electorado no rechazó todo lo hecho por este gobierno. Por eso, es que la alianza formada por el PRO, la UCR y la Coalición Cívica; más allá de los reacomodamientos internos lógicos que dispara cualquier elección, aparece como una oposición fuerte.

El neo kirchnerismo no podrá ir por todo como soñó en su momento la vicepresidente electa, sencillamente porque no tienen todo el poder. Van a tener que negociar y ponerse de acuerdo. Muchos pensaron que si Alberto Fernández ganaba podrían cumplir el sueño hegemónico con que se ilusionaron allá por el 2011. Otros, en cambio, alertaban que  la Argentina se transformaría en Venezuela de la noche a la mañana. Ni una cosa ni la otra. Hoy la Argentina comenzó a navegar una transición democrática, en un contexto sumamente complicado, pero ambos presidentes –el saliente y el entrante- decidieron dar el ejemplo e inaugurar lo que ojalá se convierta en una tradición: encontrarse al día siguiente para hablar de cómo transmitirle el país al sucesor. Algo mucho más importante que la novela del bastón presidencial. La Argentina sigue padeciendo sus interminables problemas, pero no hay dudas que es un poquito mejor.

Nota del Autor: El título lo tomé de un tweet de Marcos Galperín, el CEO de Mercado Libre que lo había ilustrado con una foto similar haciendo alusión a la transición.

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