La despedida de Mariu

María Eugenia Vidal se plantó frente al auditorio de IDEA, el mismo del que rehuyeron Mauricio Macri y Alberto Fernández; un grave error de los dos candidatos más importantes. Se sabe que el presidente tiene muchas diferencias con el empresariado pero a diferencia del kirchnerismo siempre había estado presente en el tradicional coloquio; en esta oportunidad lo cerró a través de una limitada video conferencia. Probablemente no quiso que sus palabras sonaran a despedida. El caso de Fernández también es contradictorio porque si quiere articular un acuerdo de precios y salarios, la cita de Mar del Plata era una buena oportunidad para que hiciera algún adelanto lo que podría ser un gobierno bajo su mando. Además, su participación también habría colaborado para disipar los temores que existen ante la posible vuelta del kirchnerismo al poder.

Sin embargo, allí estaba la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, cuya derrota en las Paso fue más estrepitosa que la de Mauricio Macri a nivel nacional. Su discurso estuvo casi exclusivamente centrado en la gestión, una sutil y forma de dejar en claro que su administración no es igual a la del gobierno nacional. No es la primera vez que se diferencia del núcleo central de Juntos por el Cambio. Días atrás lo había hecho en forma más explícita al declarar: “Hoy hay tres campañas, la de la ciudad de Buenos Aires, la de la provincia de Buenos Aires y la del Gobierno nacional y está bien que así sea porque las discusiones son distintas”.

En Idea, Vidal hizo un balance de su gestión con datos concretos y sin apelar a las metáforas meteorológicas o frases que parecen sacadas de un libro de autoayuda. Habló de empleo y producción. Explicó que por primera vez en diez años el país cumplió con la cuota Hilton, que abrieron varios mercados internacionales y que la mitad de las exportaciones argentinas salen de la provincia. Además, reveló que cuando llegó a la gobernación había cinco parques eólicos y hoy hay diecinueve, que la industria del conocimiento emplea a 70.000 personas y que bajó el impuesto a los ingresos brutos. Admitió que tenían problemas en el empleo de los jóvenes y en especial de las mujeres. Aunque mencionara lo que quería hacer en  los próximos cuatro años, su discurso era el balance de su gestión y fue más parecido a una despedida. Contó lo que hizo ella, lo que haría y jamás mencionó a su adversario ni a Cristina Fernández de Kirchner pero tampoco a Mauricio Macri.

Vidal es una dirigente malograda por la tozudez de la estructura del núcleo duro del macrismo, cuyo principal exponente es el jefe de gabinete Marcos Peña, del que Macri nunca quiso deshacerse y el ecuatoriano Jaime Durán Barba. No le permitieron que desdoblara las elecciones provinciales y rechazaron el Plan V para que fuera la sucesora de Macri en la nación. Pensaron que ella sería un medio eficaz para que el presidente consiguiera la reelección y esa estrategia terminó por hundirla. El fracaso de la vampirización electoral.

Los radicales fueron más astutos. Desoyeron la estrategia de los halcones del Pro y desdoblaron sus elecciones provinciales. Intentaron convencer a los estrategas del gobierno nacional que debían ir en el mismo sentido e hicieron hincapié en que no podían arriesgar la suerte de perder la Provincia de Buenos Aires. El gobernador mendocino Alfredo Cornejo es testigo de ello. Una y otra vez Marcos Peña deoyó a los radicales. El resultado es conocido y todo hace prever que el final no será muy distinto al capítulo que se escribió en las Paso. Los radicales tuvieron razón, retuvieron sus provincias. Los análisis contra fácticos son difíciles de hacer y siempre será una incógnita saber si Vidal hubiera podido imponerse  a Axel Kicillof en las Paso, pero casiu con seguridad su resultado hubiera sido mucho mejor.

En su despedida ante el círculo rojo congregado en el Coloquio de Idea, Vidal dijo que su compromiso con la provincia no lo define un cargo ni una elección y concluyó “por eso estoy acá y voy a seguir estando”. A diferencia de Mauricio Macri, sobre el que no se sabe nada acerca de su futuro, si como se presume debiera dejar la presidencia, Vidal parece empezar a posicionarse como la jefa de la oposición bonaerense. Además de ser parte de una conducción colegiada en Juntos por el Cambio, acompañando a Horacio Rodríguez Larreta, Alfredo Cornejo y algún otro radical. El hada virginal comienza reinventarse.

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    One Comment

    • NORAP CAPUANO

      No comparto que tanto politicos como periodistas se esten despidiendo ya que falta otra eleccion donde votaran muchos que antes no votaron :radicados a fuera ,jubilados….
      La que creo voy a despedirme sere yo ya que si ganan los Fernandez me ire del pais.
      Un abrazo Martin y Quique los quiero mucho
      Cariños a todo el equipo
      PD: TE IMAGINAS QUE NO EXPONDRE MI SALUD NUEVAMENTE DESPUES DE TODAS LAS PRESIONES RECIBIDAS

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