Sábado de Gloria



Marcha

Miles de personas salieron a las calles y pacíficamente ocuparon las plazas más emblemáticas del país. No fueron parte de un operativo, llegaron espontáneamente a una marcha que se armando en las redes sociales y por el boca a boca. Es cierto que apoyaron al gobierno de Mauricio Macri pero también la democracia. Parece que la lección de la tremenda de la crisis del 2001 dejó su huella. Los argentinos aprendieron que los atajos hacen los caminos más largos y escabrosos.

No hubo aparato, tampoco micros pagados con los impuestos de la gente ni choripanes. No hubo expresiones de odio ni tampoco pintadas que lo reflejaran. Fue una marcha pacífica de muchos argentinos que hace más de un año eligieron un cambio y que sintieron la necesidad de hacérselo recordar a la oposición, a los sindicatos y a las organizaciones sociales que engullen recursos sin parar.

El gobierno tuvo su baño de popularidad pero no se trató del apoyo ciego del militante rentado que muchas veces debió sobreactuar su fanatismo para conseguir un plan social. No fue un cheque en blanco para que el gobierno haga lo que quiera sino para que gobierne y haga cambios y termine con la dinámica que impuso el kirchnerismo durante más de una década. Sería difícil de medir pero no podrá negarse que el conflicto docente ha tendido su influencia en el éxito de la marcha. No son pocos los que perciben una postura irreductible por parte de la dirigencia de los gremios docentes cuya cara más visible es Roberto Baradel.

Pocos días atrás Hebe de Bonafini reivindicaba la lucha armada de los años setenta y anunciaba lo que ya se sabía hace mucho tiempo, que las Madres de Plaza de Mayo era una organización política y dejaba de ser una organización defensora de los Derechos Humanos. Hoy la gente pedía paz, luchar contra la corrupción, no convertir a la Argentina en Venezuela y repetían una y otra vez “Sí se puede”. La diferencia es impresionante. Bonafini es más que probable que no tome nota de lo que pasó y tenga alguna expresión de desprecio cuando alguien le pregunte sobre lo que pasó. En el caso de Cristina Fernández de Kirchner, tal vez llegue a la conclusión que la Argentina decidió por un cambio del que ella no es parte. La grieta no es la marcha del sábado o la del 24 de marzo sino el odio y la concepción amigo – enemigo que el kirchnerismo fatigó hasta el hartazgo.

¿Podrá la oposición seguir diciendo que Macri gobierna para los ricos? Porque los que ocuparon las plazas no lo eran. La gran mayoría pertenecía a esa clase media que este gobierno por ahora le sacó más de lo que dio.

Se Sociable, Compartilo!
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (1 votes, average: 4,00 out of 5)
Loading...

2 Responses to Sábado de Gloria

  1. FORLENZA ROSA LIDI dice:

    HOLA MARTIN SABES QUE SOY INCONDICIONAL SEGUIDORA DE CONTRA PUNTO Y ME SIENTO ORGULLOSA DE TUS EDITORIALES PRINCIPALMENTE POR ESTA DE SABADO DE GLORIA SIEMPRE TAN INTELIGENTE Y ECUNIME POR ESO DESDE EL 2012 TE ELEGI COMO FAVORITO

  2. Luis Bistoletti dice:

    Adhiero a la necesidad de la profundización de la grieta. Es despejar el aire, ver la realidad antes que nos lleve por delante. Hay que llamar las cosas por su nombre pero para todos. También para el gobierno que esta muy lejos de ser transparente y ético. Exigirle que gobierne para todos y no para las petroleras, mineras, supermercados multinacionales y autóctonos y empresas multinacionales y bancos.
    El conflicto docente es ideal para reformar a fondo la educación. Hay que dejar de lado el gradualismo tortuga porque la sociedad no tiene recursos ni tiempo infinito para esperar lo que nunca llega.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *