• Veinticuatro Años de Impunidad

    Me tocó cubrir el atentado a la Embajada de Israel como periodista para Radio América. Fue de las cosas más duras que hice. Era una zona de guerra. Había restos de cuerpos por todas partes. La perplejidad era tan grande que pocos eran los que lloraban. Había olor a muerte en el sentido más literal. Estuve unas ocho horas. Cuando terminé me senté en el cordón de Libertador en Retiro y me largué a llorar.