• Respeto

    Pocas horas antes que Chiquito Romero se convirtiera en un nuevo héroe nacional, el vicepresidente Amado Boudou asumía el rol protagónico de los actos por un nuevo aniversario de la independencia argentina. Cristina Fernández de Kirchner entendió que era una buena oportunidad para que su compañero de fórmula hiciera su presentación en sociedad ya como procesado. Le prestó el atril, los granaderos y los ministros para que lo arropen. Boudou se mostraba pleno, desafiante y no eludió alguna “selfie”. El mismo Boudou que llegó prácticamente a escondidas de una gira inventada y que le pidió al gobierno panameño que le mantuviera a los periodistas alejados. Es consciente que ya no…