EL PAIS A MEDIA ASTA



La noticia corrió vertiginosa: Raúl Alfonsín falleció. A partir de ese momento la gente comenzó a llegar a su casa, la misma de siempre, en la Avenida Santa Fé. Aparecieron los de siempre, aquellos que siempre están atentos a gozar de un minuto de fama y capitalizarlo políticamente y otros que verdaderamente sienten una genuina estima por la figura del ex presidente. Pero también estuvo la gente, esa misma gente que por estas horas llega al Congreso Nacional para darle un último saludo.

Es difícil pensar que otro político argentino pueda tener el poder de convocatoria a raíz de su fallecimiento. Incluso esta circunstancia motivó que Cristina Kirchner hablara con Julio Cobos, hasta el final Alfonsín siguió haciendo política. Desde luego, el pequeño diálogo no habrá pasado de las formalidades del caso pero ahí estuvo la mano de Alfonsín. 

Raúl Alfonsín fue un dirigente que prestigió la política, hoy totalmente devaluada. Creía firmemente que la política y el sistema democrático son herramientas idóneas para cambiar la realidad del pueblo. En una época donde es políticamente correcto, donde vivimos regidos por la tiranía de las imágenes; Alfonsín siguió apegado a sus principios por convicción. La gente le reconoce eso y por eso el país se paró cuando se enteró de su fallecimiento. Una muestra de ello había ocurrido en 1999 cuando hacía campaña por la helada Río Negro. La camioneta en la que viajaba volcó y Alfonsín fue el más accidentado de los que viajaban en el ella porque no estaba usando el cinturón de seguridad. En aquel momento el país también se paralizó aunque más tarde suspiró aliviado cuando se enteró que había esquivado a la muerte. Esta vez no pudo ser.

El Presidente Raúl Alfonsín cometió muchos errores e incurrió en numerosas contradicciones, dos características de los grandes hombres. Es cierto que en su gobierno se descalabró, que la inflación que le dejó a su predecesor era galopante, que había cortes de energía programados, que la gente se agolpaba en los supermercado corriendo una carrera contra los empleados que no le daban respiro a las máquinas de remarcar y se tuvo que ir cinco meses antes de terminar su mandato. Es cierto, Alfonsín pasó a la historia por esos hechos conmocionantes y le costaría varios años reconciliarse con la misma gente que puso en él no pocas esperanzas. Pero también Raúl Alfonsín pasó a la historia, aún antes de morir, como un defensor de los Derechos Humanos, como el presidente que se animó a juzgar a las Juntas; una decisión que no se atrevió a tomar ningún mandatario de América Latina.

Los expertos en ciencias políticas sostienen que cada gobierno lleva una impronta, sin dudas la de Alfonsín fueron los derechos humanos y reconstruir los cimientos institucionales de un país que salía de la negra noche de la dictadura. Mucho se ha hablado acerca de este periodo e incluso se lo ha criticado por las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, pero a mediados de los ochenta el contexto político no era sencillo. La estructura represiva estaba muy enquistada en las fuerzas armadas y en las de seguridad, y tenían bastante predicamento y potencia como hacerle tres planteos y un ataque guerrillero. Alfonsín se mantuvo, evitó que corriera la sangre y literalmente le puso el cuerpo a los hechos cuando fue a entrevistarse con Aldo Rico. Es cierto se lo puede criticar pero también hay que destacar que en ese entonces había que tener muchas agallas para sentar en el banquillo de los acusados a los genocidas. Hoy no son pocos los que enarbolan la bandera de los derechos humanos pero parece que la descubrieron hace poco y ahora es fácil señalar y criticar cuando en América Latina y en el mundo civilizado no hay discusión sobre la importancia de la cuestión. La diferencia es que Alfonsín fue uno de los constructores de ese cambio, no sólo en el país sino también en la región y en el mundo. Por eso, no es casual que las publicaciones extranjeras destaquen esto en todas sus crónicas y lo denominen como el mandatario que llevó adelante el Nüremberg argentino.

Raúl Alfonsín también se encargó de cimentar las instituciones, y a pesar de ser el primer presidente de la democracia renacida, la Argentina en ese entonces parecía bastante más civilizada que la actual. La política era de mejor calidad y existía el diálogo. El día de la asonada militar de Rico cuando Alfonsín anunció que iba a verse con el militar rebelde, a su lado estaba Italo Luder, a quien había derrotado en las elecciones. Hoy es inimaginable una foto así. No cabe duda que la Argentina ha bajado su calidad institucional y las agresiones reemplazaron a la búsqueda de un consenso real y no declamado.

Alfonsín también fue el que impulsó la ley de divorcio vincular plantándose a la Iglesia que sentenciaba el fin de la familia, y terminó siendo todo lo contrario porque gracias a eso pudieron regularizar su situación más de seis millones de argentinos. No dudó en firmar con Carlos Menem el Pacto de Olivos para que éste tuviera su reelección, pero aprovechó a colar varios institutos que posibilitaron que hoy tengamos una constitución de avanzada. Es cierto también que en esas reformas también se colaron algunas por cierto negativas, pero el balance sigue siendo bueno. Tuvo la visión de poner los primeros ladrillos de lo que es el Mercosur y también puso la piedra basal para terminar las disputas fronterizas con Chile que casi nos llevan a una guerra. Todos estos fueron los legados de Raúl Alfonsín. Un político tozudo, contradictorio, democrático, a veces errado y otras acertado.

El mejor homenaje que pudo recibir Raúl Alfonsín fue toda esa gente que se acercó a su casa a despedirlo con velas y banderas argentinas, y los que se acercaron al Congreso a verlo por última vez. ¿Cuántos políticos de los que hoy parecen poderosos serán despedidos así? Hoy el pueblo despide a un estadista. 

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6 Responses to EL PAIS A MEDIA ASTA

  1. ma.celia dice:

    excelente nota.

    comparte el dolor y el respeto.

    saludos

  2. Eduardo dice:

    Amigos…
    No estoy acostumbrado a coincidir con demasiadas personas, ni con demasiada frecuencia,
    No obstante, me resulta imposible no coincidir una vez mas con una nota de Martín, al punto que ya comienzo a experimentar un cierto fastidio.
    Hablando en serio, yo que he vivido aquella época, creo que Alfonsín -con sus mas y con sus menos- ha sido uno de los pocos políticos rescatables de nuestra historia, junto a Illia y no muchos mas.
    Un “abracadabrante” contraste con la mayoría de nuestros políticos actuales.
    Por si a alguno le interesa, quiero aclarar que no pertenezco a la UCR, aunque reconozco que siempre ha tenido un cierto grado de democracia interna que no muchos partidos pueden exhibir.
    Además de todo lo que ha escrito Martín, me parece importante destacar que Alfonsín no se ha enriquecido con la política, ni ha tenido procesos penales de ninguna especie, ni ha “tinellizado” la política.
    Incluso su Chascomus natal no se ha visto favorecida de manera ostensible durante su mandato.
    Tampoco hay que olvidar que fué uno de los pocos abogados que defendió presos políticos en tiempos de dictadura militar, generalmente sin percibir honorarios.
    En tanto, nuestra “pareja Real” utilizaba su profesión -y la siniestra circular 1050- para acumular propiedades de gente que no podía honrar sus compromisos bancarios.
    Que flagrante contraste entre lo que se dice y lo que se hace… ¿Verdad?
    Por último -pero no menos importante- quienes han tenido trato personal con Alfonsín, destacan su serenidad, sinceridad y hombría de bien.
    Saludos.

  3. Eduardo dice:

    Amigos…
    Me estoy enterando de que los dinosaurios de la UCR pretenden capitalizar la muerte de Don Raúl Ricardo para intentar “sacar la cabeza del hoyo”, utilizando esta vez los servicios del hijo de Alfonsín, que podrá ser su heredero familiar, pero NO su heredero político.
    MALA FARIÑA, como decía mi abuelito.
    Parece que la UCR está a punto de hacerlo de nuevo. Obiamente, me refiero a hacerlo MAL.
    Si intentan desplazar a Stolbizer, estarán cavando su propia tumba, porque ella es quién mejor representa los ideales que lograron la primera derrota importante del peronismo, por obra y gracia de Alfonsín, que representaba justamente la RENOVACION dentro de la devaluada UCR de Balbín & Co.
    Por si hace falta, quiero recordarles a esos dinosaurios, que en aquella ocasión -igual que años mas tarde ocurrió en el triunfo de la Alianza- muchos de los votos que permitieron aquellos triunfos históricos sobre el omnipresente peronismo, fueron aportados por la silenciosa mayoría INDEPENDIENTE de la que formo parte, no porque me guste serlo, sino porque nunca se ha consolidado en la Argentina un partido no-peronista, democrático y AUTENTICAMENTE progresista.
    Repito, parece que los dinosaurios del partido están volviendo a las andadas, como ya lo hicieron cuando De la Rua & Co. intentaron “cortarse solos” de la Alianza.
    Y así les fué.
    Y así nos fué.
    En fin, todo muy lamentable, espero que los dinosaurios RECAPACITEN, y no nos quiten nuevamente a la mayoría independiente, la ocasión de tener a quienes votar de aquí en mas.
    Saludos.

  4. Coincidiendo con Eduardo.

    Gente:
    Es necesario pensar y utilizar la historia como secuela de malos gobiernos.
    Caer nuevamente en la estupidez de creer que el Radicalismo puede volver cuando no hay nuevas ideas.
    Cuando Eduardo habla de dinosaurios ¡¡Dice Bien!!
    Despues de largo silencio aparecen ahora viejos militantes con un filamento de huelga esperanza.
    ¿¿Que pueden ofrecer?? Las ideas deben renovarse,
    mientras la juventud Radical se hizo presente para despedir a Alfonsin ¿¿Que ideas pueden poner sobre la mesa ante un pais corrompido y que cae vertiginosamente??
    Me indigna saber que la insensatez del aprovechador manotazo pretenda revivir lo ya agotado.
    Ideas que no prosperaron dejaron herencias mansas
    o controvertidas.
    Entonces, no nos prendamos de la cercana ausencia para conseguir o mantener la democracia
    fragil y debilitada.
    Tampoco dentro de la idea presidencial actual hay nada ponderable como representante.
    Aparecen nombres conocidos que vuelven de grandes fracasos. Si bien “”la pata”” justicialista es
    diversa tampoco parece ser un aval sin el riesgo
    de corrupcion y hechos como los que son de dominio publico.
    En ambos casos Radical-Justicialista todo y todos
    gobiernan y alzan sus banderas en nombre de….

  5. Luis Angel dice:

    Martin: no comparto para nada tus opiniones, pero si te sigo en America, porque escucho todas las voces, en contra o a favor o viceversa.Escucho tambien los domingos (aunque, estoy pensando en dejar de hacerlo, porque me duele el estomago) Sin saco y sin corbata.Ademas de Majul,Magdalena, victor Hugo, De Renzis,Lopes Foresi,El tren de Cooperativa y de la TV, todo.
    Lamentablemente, todos han tomado partido por alguien. Y es tan pobre, tan falto de calidad informativa y objetiva, que no se sabe , cuanto tiempo podran soportar interpretar tan abominable actuacion.
    Asi, como los politicos tienen dañada su imagen de credibilidad por un siglo, ustedes tambien se estan conviertiendo en personajes opinadores, a los cuales,no se les puede creer nada.
    Claro que ustedes estan muy a gusto, pero el daño que le estan haciendo a la gente que alguna vez les creyo, se les va a volver en contra muy pronto.

  6. Eduardo dice:

    Amigo Luis Angel…
    No es mi intención defender a Martín Pittón -ni falta que le hace- pero, quiero recordarle que él nunca dijo ser imparcial u objetivo. El amigo MP siempre dijo que tiene una postura crítica frente al “poder KK”.
    Pero eso no es todo -y es mi deber advertirle- que NADIE es imparcial. Ni los periodistas, ni los sindicalistaas, ni los artistas, ni los filósofos, ni la gente común -como usted o como yo- y obviamente, mucho menos los políticos.
    Es más, ni siquiera los jueces lo son. Un juez honesto, TRATARA de ser objetivo, pero, tengo para usted una mala noticia… Todos los seres humanos cargamos con una dosis importante de subjetividad, producto de nuestra formación y nuestro entorno.
    Por otra parte, usted se queja de que los periodistas no son imparciales y que sobre ellos caerán las siete plagas del apocalipsis, etc… OK… Ahora yo lo desafío a que usted mencione a continuación una sola persona o sector de la vida nacional (e internacional) que sea totalmente imparcial y objetivo.
    Para terminar, quiero felicitarlo por su sacrificio al escuchar tanta cháchara en los distintos medio audiovisuales. Usted es un verdadero mártir, o un masoquista sin remedio. Especialmente por soportar a De Renzis, o a “Sin Saco y sin Corbata”.
    Saludos.

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