CONGRESO, OPOSICION Y COBOS



Empieza una semana importante en el conflicto con el campo, que en realidad se ha convertido en la parte más visible de una serie de obstáculos a los que el gobierno se enfrenta. Sorpresivamente, Cristina Kirchner citó a la mesa de enlace a la Casa Rosada, sí a los mismos cuatro señores que acusó de no haber sido elegidos por nadie. Queda claro que hay un discurso para la tribuna y otra para retomar acciones de gobierno.

La decisión de invitar a “esos señores” debe enmarcarse en tratar de ganar la iniciativa al Congreso en donde los rumores indican que el kirchnerismo no las tiene todas consigo. Además, fueron convocados a la misma hora que debían asistir a la comisión de agricultura de diputados; una clara señal que el Ejecutivo busca restarle toda trascendencia al Congreso. De la orden inicial, impartida por el gobierno a sus diputados de aprobar la iniciativa de las retenciones móviles a libro cerrado, ya quedó claro que a esta altura es mandato es impracticable. Hay una rebelión de muchos legisladores del PJ que ven peligrar sus carreras políticas si siguen complaciendo al matrimonio presidencial. Más de uno no va a poder volver a sus provincias. Los Kirchner están aprendiendo con dureza que la Argentina no empieza ni termina en el conurbano bonaerense. Ahora, con la imagen presidencial hecha añicos, un país que luego de más de cien días en conflicto comienza a ponerse en marcha, con la recaudación debilitada a causa de la paralización de la exportación de granos y la amenaza latente de las cacerolas; la Presidenta decidió volver a transitar el camino del diálogo. Sin embargo, como siempre, el kirchnerismo muestra dos caras, mientras se conocía la invitación a la casa de gobierno, Compromiso K –la corriente liderada por Carlos Zanini y Rudy Ulloa Igor- instalaba una carpa en el Congreso para “primerear” la carpa verde que Alfredo De Angeli anunció con emplazar en el mismo lugar.

El campamento K servirá para vigilar de cerca que los legisladores se mantengan disciplinados. Sin embargo, el jefe de la bancada Agustín Rossi sabe que la resolución 125 no tendrá una ratificación legislativa a libro cerrado. Como mucho podrá mantenerse el esquema de retenciones móviles, pero con un paquete complementario de compensaciones dejando a salvo a los pequeños y medianos productores e incluyendo incentivos para la lechería, la ganadería y las economías regionales. Por su parte el PRO, la Coalición Cívica, el radicalismo y el FREJULI se unieron en un frente común. Su postura se basa en retrotraer la alícuota al 35 por ciento que estaba vigente el 11 de marzo, y reformar el Código Aduanero con el fin de quitar al Ejecutivo la potestad de establecer derechos de exportación e importación a golpe de decreto. El líder de la bancada del PRO, Federico Pinedo, sostiene que la oposición tiene como premisa discutir las retenciones móviles, que es la causa de la crisis. Sucede que la oposición sospecha que el Frente para la Victoria intente incluir otros temas vinculados con el sector para dilatar los tiempos, con el fin de presionar y convencer a los legisladores indecisos pertenecientes a sus filas. Una estrategia similar a la que usó el gobierno en las negociaciones entre Alberto Fernández y la mesa de enlace.

Por el momento, éstas son las dos posturas de base, a las que con el correr de los días y las negociaciones se les irán sumando distintos elementos. Además, no hay que dejar de lado la suerte que vaya a correr el Programa de Reinserción Social pensado para construir hospitales, caminos y viviendas populares. Como se recordará esa iniciativa anunciada por la Presidenta, y que se pareció más a una chicana que una verdadera política de estado, se financiaría con la diferencia entre el 35 por ciento de retenciones y las móviles. Obviamente, cualquier modificación en el sistema de retenciones móviles tendrá un impacto directo sobre el programa.

Independientemente del resultado, para el kirchnerismo las cosas no volverán a ser iguales. Por primera vez en cinco años el Congreso tiene la oportunidad de volver a ser uno de los tres poderes del Estado, y dejar su triste papel de escribanía oficial. Por su parte, la oposición también tiene el desafío de establecer la agenda política y de dejar de correr detrás de los acontecimientos; en suma de ponerse los pantalones largos y ocupar el lugar que la sociedad le encomendó.

El kirchnerismo tiene mucho en juego en el Congreso, casi una travesura de la política que sea justo allí donde el matrimonio presidencial deba revalidar su liderazgo. Néstor Kirchner siempre ignoró al Poder Legislativo y casi tuvo una actitud de desprecio, a tal punto, que mientras fue presidente nunca se reunió con los bloques oficialistas y se limitó a impartir instrucciones sólo a los líderes de las bancadas. Diputados y senadores siempre tomaron nota de esta actitud y tal vez ahora vayan a pasar una abultada factura. La suerte que corra el proyecto oficial y cómo salga tendrá su impacto hacia dentro del justicialismo, ya que también estará en juego la calidad del liderazgo de Néstor Kirchner. Los no alineados encabezados por Eduardo Duhalde se nutrirán de la decisión del Congreso para fortalecer sus argumentos en contra del kirchnerismo, y continuar en el armado de una corriente interna con miras a las elecciones del 2009. De esta manera, Néstor Kirchner podría acumular dos fuertes golpes políticos de acuerdo al resultado que arroje el Congreso. Oficialistas y opositores dan por hecho que el gobierno acatará la decisión del legislativo, porque de vetar la norma “se les incendia el país”, según afirma una legisladora de la oposición. Sin embargo, con los Kirchner nunca se sabe , y si bien es cierto, que sería un escándalo un veto presidencial que traería parejadas imprevisibles consecuencias, es una posibilidad que no debe ser descartada.

El vicepresidente Julio Cobos se ha transformado en un protagonista inesperado de esta crisis, que ahora los kirchneristas miran con recelo y desdén. Cobos cometió el peor error de la liturgia kirchnerista, llevar adelante una iniciativa propia sin pedir la autorización a Kirchner. El pecado de Cobos fue buscar consenso y diálogo, palabras que habitualmente están presentes en los discursos presidenciales pero que fuera de los palcos suenan sacrílegas. El vicepresidente, hasta ahora una mera figura protocolar al que nadie prestaba demasiada atención, honestamente busca un acuerdo en base al diálogo. Primero fue su carta personal, su condena al accionar de Luis D’Elía y la convocatoria a los gobernadores al Senado para analizar la cuestión. Pero Cobos fue desaireado por la mayoría de los mandatarios provinciales luego de haberle confirmado su asistencia. El largo brazo de Néstor Kirchner le vació la reunión pero también oficializó la partida de defunción de la tan meneada Concertación Plural; que lejos de ser una herramienta de la transversalidad se demostró que no fue más que una estratagema de campaña. En las próximas semanas se tendrá una precisión del castigo que el kirchnerismo le propinará al vicepresidente. Sin embargo, el Cobos se ha reposicionado en uno de los lugares protagónicos de esta crisis, luego que desde diciembre su figura se había desdibujado. Ninguneado por los Kirchner, expulsado del radicalismo y con un liderazgo débil entre los mismos radicales K, el vicepresidente no tenía mucho que perder con su jugada. Tal vez, Daniel Scioli cuando ocupaba su lugar estaba más condicionado porque sabía que su supervivencia política estaba dentro del peronismo. En cambio, Cobos ya había perdido todo y su horizonte se remitía a tocar la campanita; el kirchnerismo ya lo había utilizado, y como sucedió con otros aliados, ya había sido descartado. No tenía otro camino y decidió dotar de contenido político su cargo de vicepresidente. Es cierto que su convocatoria está destinada al fracaso por las notorias ausencias, pero aun así le marcó la cancha al kirchnerismo y demostró que se había tomado en serio su cargo y no se resignaba a pasar los próximos años en esa jaula de oro reservada a los vices, que es la presidencia del Senado.

El gobierno, más allá de la alguna expresión coyuntural de diálogo, se sigue encerrando en sí mismo y ni siquiera puede decirse que cuente con un justicialismo abroquelado sobre el que pueda apoyarse. Hay fracturas entre los gobernadores, legisladores e intendentes. Hay charlas en voz baja, encuentros disimulados y estructuras embrionarias que se van armando solapadamente. En el Congreso, a partir de la semana que comienza, se juega mucho más que un proyecto de ley; se va a disputar el poder.

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5 Responses to CONGRESO, OPOSICION Y COBOS

  1. Guillermo dice:

    Martín: interesantes tus líneas. A propósito, si en 2009 el kirchnerismo mantiene el quorum en ambas cámaras, se podría profundizar la crisis institucional argentina. En tu opinión ¿cuáles pueden ser los mecanismos e instrumentos necesarios para reforzar el Congreso y evitar abusos de poder por parte de la Presidenta?

    Muchas gracias
    Guillermo (24) – Palermo

    PD: lamento no poder escuchar hoy el programa, y perderme así la respuesta.

  2. Anonymous dice:

    Martín, está claro que Cobos sufrió un desaire por parte de los Gobernadores que rechazaron su invitación. Lo que está por verse es quién resulta más perjudicado por tal desaire. ¿Cobos, que puede exhibir orgulloso sus 30 segundos de fama? ¿o los Gobernadores que tendrán que explicar ante su electorado dónde estaban este lunes 23 de junio? Finalmente, ¿tendremos memoria a la hora de votar nuevamente? Ignacio

  3. Que tal Martín, los legisladores como el que estaba hablando hace instantes, al ser tan obsecuentes del gobierno, demuestran que si no tuvieran poder serían unos verdaderos pusilánimes.

    Un abrazo!
    C .W. Karl

  4. Hilda Erro dice:

    Estimado Martín: todavía estoy tratando de superar las náuseas que me dio De Petri. Pasando a otro tema (gremial, porque mido 1 metro 50), me da bronca cada vez que le decís enana a Laura. ¿Te gustaría que te llamaran pittín, por ejemplo? Este comentario lo hago de onda, porque me suena feo la manera en que reducís (¡ja!) a una dulce persona como es Laura a una simple característica física. Nadie puede elegir lo genético que le toca, pero sí puede trabajar y embellecer lo espiritual con lo que cuenta. Igual te quiero y te admiro, desde las profundidades en que habito. Besos: Hilda

  5. Estimado Martin

    Trato de no perderme tus programas, pues son mi plato fuerte del día. Si estoy trabajando en soledad, tengo la radio; si estoy en una compu de las que hay en el trabajo y no tengo la radio pongo Radio America por internet aunque los parlantitos hagan las voces irreconocibles. Pero vos y tu coequiper ya son inconfundibles. Les estimo mucho y quiero destacar que son una maravilla frente al programa que les sigue luego en la emisora.

    Sos un tipo directo y disparás con precisión inequivoca. Eso es muy destacable en un periodista. No tenés titubeos porque tenés las cosas claras y muy trabajadas previo a la emisión del programa, las cosas te salen como una ráfaga muy precisa.

    Ayer la discusión por el tema de la carpa, estuvo volcada un poco fuera del tarro, ya que lo que comanda las cosas es la política y vos parecías un zorro gris tratando de poner el orden de los reglamentos.

    Igualmente, el programa es excelente y la simpatía de ambos llena de amenidad, temas densos y es un placer escucharlos.

    Como verás te mando dos buenas por una mala. Solo para que veas que no soy un fanático que hace reverencias aunque digas cualquier cosa.

    Estamos del mismo lado y mucha gente ha conseguido identificarse contigo, porque como se dice además de ser la voz de los que no tienen voz, vas más allá con muchas ideas bien elaboradas que son de tu propia cosecha y eso nos produce un gran disfrute, mientras nos surten la mente con buenas posturas.

    Seguí con tu programa mucho tiempo pués ambos se hacen re-querer y nos alumbran la noche, justo en un horario central de gran competencia entre los medios.

    Cordiales saludos

    Andy -hoy desde Garín-

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